FAROS EMBLEMÁTICOS DEL MUNDO

Del griego antiguo (pharos), haciendo referencia a la torre de señales de la isla de Faro, en Egipto.

Los Faros, lugares poéticos, mágicos, a veces de leyenda, pero tristemente en ocasiones, olvidados. Lugares que nos ofrecen una conexión con la tierra firme, con lo real, a través de su luz. Están ahí cuando pierdes la referencia visual. “Alguien” que nos guía e ilumina con una luz diferente, que brilla por encima de otras, para mostrarnos el camino de regreso a casa, siempre ahí, sobresaliendo y haciendo su labor por encima de todo, incluso de las inclemencias y la crueldad del tiempo. Protector, resistente y firme. Punto de anclaje para un avance seguro.

Torres a las que abrazarse para no perder el rumbo, para no caer en las garras de un mar embravecido o en los peligros escondidos de un mar en calma.

Vamos a recorrer algunos de los más emblemáticos del mundo, por antigüedad, altura, historia, arquitectura…

Torre de Hércules, Galicia

Está situada en la costa norte de la península coruñesa, en un cerro de unos 50 metros de altitud. Es el faro romano más antiguo del mundo y el único que se conserva en servicio. Se cree que fue construida en la segunda mitad del siglo I, por un arquitecto de Coimbra de nombre Gaio Sevio Lupo, y dedicada al dios de la guerra Marte. El revestimiento exterior actual es del siglo XVIII, obra de Eustaquio Giannini. Se construyó para guiar las embarcaciones que navegaban hacia las Islas Británicas en la busca de estaño, cobre y hierro.

En el siglo V, los ataques normandos obligan a los habitantes a su abandono, y no es hasta el XIII cuando Alfonso IX reconstruye el puerto dándole como nombre Crunia.
Hasta el siglo XVIII la torre no recupera su protagonismo y función de faro. En 1788 bajo el reinado de Carlos III Eustaquio Gianini la restaura y le da su aspecto actual en 1791.
Está hermanada con la Estatua de la Libertad desde 2008 y con el Faro del Morro, ituado en Cuba con una antigüedad de 153 años. Fue declarada monumento Patrimonio de la Humanidad en 2009.

Faro Lindau, Alemania

Se encuentra en la entrada al puerto de Lindau, ciudad construida sobre una isla en el lago Constanza, que se comunica con el continente a través de un puente y un viaducto en los límites de Alemania con Suiza, Austria y el principado de Lienchtenstein. De origen medieval es uno de los más fotografiados del planeta. Construido en 1856, sustituyó a la antigua torre Mangtrum, del año 1230. Mide 33 metros y tiene una base piramidal de 24 metros de perímetro. Desde allí se obtiene una preciosa vista de la ciudad de Lindau. Lo más característico es su enorme reloj, un detalle poco habitual en los faros en el mundo, y que se ve perfectamente desde el centro de la ciudad. Frente a él se encuentra una estatua del León de Baviera. Es uno de los faros alemanes más fotografiados.

Rubjerg Knude Fyr, Dinamarca

El faro “tragado por la arena”, se encuentra la península de Jutlandia, en Dinamarca y es la parte de tierra más septentrional del continente europeo. Se construyó en el año 1900 en lo alto de un acantilado a 60 metros sobre el nivel del mar, a los que hay que sumar los 23 metros del faro, lo cual nos dan 83 metros de altura, desde donde se hacía llegar su luz a más de 42 kilómetros mar adentro. las mareas y las tormentas erosionaron la costa empujando la arena montaña arrina y formando una duna alrededor del faro. El faro estuvo en activo hasta 1968, en que su luz dejó de ser visible a causa de la arena. En 1980 se convirtió en museo pero el avance inexorable de la arena hizo que en 2002 fuera abandonado a su suerte. Como curiosidad, Isak Dinesen se inspiró en estas dunas para escribir su famosa obra “Memorias de Africa.”

Faro de la isla de Andros, Tourlitis, en Grecia

Construido en 1897 se trata del único faro de Grecia en una roca a 36 metros de altura dentro del mar. Se encuentra en la bahía del puerto de la ciudad de Andros, en la isla del mismo nombre. Fue destruido por las bombas de la Segunda Guerra Mundial. El actual es una réplica del original levantado en 1990 por iniciativa de Alexandros Goulandris, un magnate del petróleo originario de la isla de Andros que quiso homenajear así la memoria de su hija fallecida. Tuvo el honor se convertirse en el primer faro griego en aparecer en una estampilla.

Kiz Kulesi (Torre de la Doncella), Estambul, Turquía

Según la leyenda, un emperador tenía una hija y un día, un oráculo profetizó que sería asesinada por una serpiente venenosa en su 18º cumpleaños. Para impedir la temprana muerte de su hija y mantenerla alejada de las serpientes, construyó esta torre en medio del Bósforo para protegerla. La princesa se instaló en la torre, donde era visitada frecuentemente solo por su padre.

En el 18º cumpleaños de la princesa, el emperador le llevó una cesta de frutas exóticas y al coger la cesta, un áspid que se escondía entre la fruta mordió a la joven princesa y esta murió en los brazos de su padre, justo como había predicho el oráculo. De ahí el nombre Torre de la Doncella.

Ha aparecido en películas de James Bond, como “El mundo nunca es suficiente” o “Desde Rusia con amor”, además de en programas, juegos o telenovelas turcas.

Se dice que tiene su origen en el siglo IV a.C. cuando el general griego Alcibiades construyó una torre que actuaba a modo de aduana controlando el paso de mercancías por el Bósforo. Pequeño castillo, altozano, hospital de cuarentena, almacén, estación de radar o faro, son algunos de los usos que se le han dado a este lugar, hoy convertido en símbolo de Turquía.

Faro Cabo Hatteras, Estados Unidos

Fue construido en ladrillo en 1870 por orden del presidente Thomas Jefferson, en la costa de Carolina del Norte, en el antiguo cabo Medanoso. Es el faro más alto de Estados Unidos con 64 metros y el faro de ladrillos más alto del mundo. Aunque no fue hasta 1853 que se decidió añadirle 20 metros, ya que el original no podía advertir a los barcos del peligro por su escasa altura. Además, se pintó de rojo en la mitad superior y de blanco en su mitad inferior para favorecer la visibilidad del faro durante el día.

En 1999 fue trasladado para evitar que la corrosión marítima afectase a la estructura del faro. Es el más emblemático de los Estados Unidos y uno de los más antiguos en funcionamiento del mundo.

Faro de Enoshima, Japón

Se trata de una torre de observación en la isla de Enoshima a 101,5 metros sobre nivel del mar. Se encuentra en el Jardín Enoshima Samuel Cocking que cuenta con hermosas flores durante las cuatro estaciones. Construido en metal y vídrio con una forma cónica característica. A través de la construcción de paredes de vidrio se puede ver toda la escalera de caracol desde la calle, o subir por ella hasta la cima, para admirar el impresionante paisaje que nos ofrece de la Bahía de Sagami y el Monte Fuji. A esta torre se le llama The Sea Candle (La vela del Mar).

Faro Jeddah, Arabia Saudí

Fue construido entre 1987 y 1990 en la localidad de Jeddah, en Arabia Saudí, en hormigón y acero. La torre consta de un cilindro vertical blanco en cuya cúspide se encuentra una esfera acristalada que refleja el mar. Con una altura de 133 metros se le considera como el más alto del mundo. Su luz alcanza unos 46 kilómetros en tres flashes blancos cada 20 segundos. También funciona como sala de control para el puerto local. Su arquitectura futurista lo convierte en un lugar de gran atracción para el turismo.

 

Los Faros: “Hay un lapsus en el Génesis. Y es que no dice cuándo fueron concebidos los faros. Son obra humana, pero pertenecen a un orden especial de la naturaleza, como los barcos. Por muy prodigiosas o grandiosas que sean otras construcciones, no hay arquitectura comparable. Los faros son seres vivos. Más que formar parte del paisaje, lo crean.” (Manuel Rivas).

Hasta aquí nuestro paseo. Si conoces algún otro que merezca ser destacado, compártelo con nuestros viajeros en ruta.

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