La Primavera, estallido de color

Primavera, como su nombre indica, primeros verdores, primeros brotes de vida tras el letargo del invierno. La luz comienza a iluminar los días, cada vez más largos, la temperatura se va suavizando para dar paso a la renovación, al renacimiento de la naturaleza.

Comenzamos a desperezarnos del invierno, a respirar profundamente y disfrutar del aire libre. Las ciudades y los paisajes estallan en colores.

Vamos a hacer un recorrido por algunos destinos extraordinarios.

Valle del Jerte, Cáceres (Extremadura)

La Fiesta del cerezo en flor, de Interés Turístico Nacional, con más de millón y medio de árboles que se visten con el blanco de sus flores. Una fiesta que comienza con el Despertar del Valle y culmina en la Lluvia de Pétalos en la que el valle cambia su color blanco por los verdes intensos de castaños, robles o cerezos, el violeta de los brezos o el amarillo de la hiniesta.

Aprovechan esta celebración para reflejar la cultura, gastronomía, tradiciones y forma de vida de la comarca.

Fiesta de los Patios Cordobeses

Está considerada como Patrimonio de la Humanidad. Las viviendas de la ciudad de Córdoba, debido al clima caluroso, se centran en torno a un patio que normalmente tenía una fuente en el centro y un pozo para recoger el agua de lluvia.

En este festival los propietarios engalanan sus patios y los abren al público para su visita. Este ritual se comenzó a popularizar en 1933 aunque ya en 1921 se tiene constancia de la celebración de concursos.

Parque Nacional de Doñana (Huelva)

Este parque, con más de 116.000 hectáreas, está repleto de lagunas, dunas y marismas, además de una fauna excepcional de flamencos, garzas reales o grullas o las playas vírgenes de arenas blancas.

Es en primavera cuando las marismas están en su mejor momento y los paisajes se llenan de colores, azules del agua o el cielo, amarillos de los jacintos y margaritas, rosas de flamencos, blancos de avocetas y garzas, o verdes de pinares y alcornocales. Una diversidad que hace que este ecosistema sea único en Europa y Patrimonio de la Humanidad.

La Floración de Cieza (Murcia)

Los árboles frutales visten los campos de Murcia de colores en un espectáculo singular de la naturaleza. Melocotoneros, almendros, albaricoqueros, ciruelos… cada uno con su tono característico.

Senderismo, descensos por el Segura, recitales, conciertos, conferencias y exposiciones son algunas de las actividades que podrán disfrutar quienes se acerquen a contemplar el paisaje de la floración de Cieza.

Parque Natural del Teide (Tenerife, Canarias)

En la brevedad de la primavera en el Teide aprovecha la retama para florecer. Esta planta que sólo crece por encima de las nubes, se viste de flores blancas o rosadas y desprende un delicado aroma.

Otras especies como la margarita o la violeta del Teide se abren paso en las superficies desoladas de lava. Rarezas botánicas dignas de conservación.

Pero sin duda la floración del tajinaste rojo, endémico de Tenerife, y que puede llegar a los dos metros de altura, es el espectáculo más vistoso del año, y este es el único lugar donde puede contemplarse. Un manto de colores alrededor de un grandioso volcán.

Y para terminar,

Temps de Flors, en Girona

Tiene lugar en el Barrio Vell (Barrio Viejo o judería) de Girona y hace que durante unos días la ciudad se llene de flores, de ornamentos singulares. Las calles se convierten en arte y se llenan de fantasía. Una de las decoraciones más espectaculares se encuentra en la escalinata de la seo de la ciudad. Podremos montar también en el tren turístico que nos hará un recorrido por los espacios urbanos engalanados. Música y gastronomía con las flores como base, son algunas de las actividades que complementan este acontecimiento.

Las flores, los árboles, los paisajes, los aromas, los colores, la luz, hacen de esta época del año la del florecimiento de la naturaleza y la vuelta a las ganas de viajar y de volver a salir al mundo.

Y tú ¿Dónde irás en la primera escapada de esta primavera?