MERCADILLOS DEL MUNDO

Mercadillos medievales, de segunda mano, artesanales, de gangas o chollos, de antigüedades, ecológicos… lugares para recorrer sin prisas, para descubrir tesoros, para regatear, para comprar lo que necesitas… o lo que no, y vender lo que te sobra, para darte algún capricho, para comprar por comprar. El tiempo se detiene y encuentras lo que buscabas desde hacía mucho tiempo, o con lo que nunca pensaste tropezar. Donde a través de los objetos de otras épocas, revives experiencias, momentos felices o tristes, tuyos, de los que más quieres o de la historia. Aunque también encuentras joyas para decorar tu vida, piezas para recordar lugares y momentos únicos.

Perderse entre olores, colores y sabores, tocar, desaparecer entre la gente. Paraísos de lo usado y lo nuevo, de lo perdurable y lo efímero. ¿A quien no le gusta, por un momento, abandonarse en el gran bazar de los deseos?

Vamos a recorrer algunos de esos lugares tan castizos, tan de siempre, donde como dice la canción: “Se compra y se vende hasta el sol”.

Rastro de Madrid

Se trata de un mercado con más de 400 años de historia. Nació hacia 1740 en torno al Matadero de la Villa, origen de su nombre ya que “rastro” era en el siglo XVI sinónimo de carnicería o desolladero. Se celebra en el centro histórico de Madrid los domingos y festivos, entre las 9:00 y las 15:00, en el barrio de La Latina, en torno a la Ribera de Curtidores y sus calles aledañas. Algunas de las cuales suelen especializarse en determinados productos. Así por ejemplo, en la calle de San Cayetano, o de los pintores se pueden obtener tanto cuadros como cualquier material para pintar, o la Calle del Carnero y Calle de Carlos Arniches, especializadas en la venta de libros antiguos. Superaba los 3500 puestos en el año 2000.

En el año 2000 se establece una regulación municipal por la que el Ayuntamiento controla el número de puestos, tamaño, calles e incluso género a vender, prohibiendo la venta de animales vivos y alimentos en puestos callejeros.

Mercancías viejas y extrañas, rarezas y objetos diversos, son algunas de las cosas que podemos encontrar en este peculiar lugar.

Portobello Road Market, Londres

Es un mercado que se celebra en el exclusivo barrio de Notting Hill, y que tuvo sus inicios a principios del siglo XIX. Originariamente no era más que un camino de tierra conocido como la Green Lane, donde estaba la granja de Porto Bello. Su nombre provenía de un pueblo panameño que los británicos conquistaron después de la Guerra de Jenkins Ear. La calle y el mercado tomaron el nombre de la granja.

El mejor día para visitar el mercado es el sábado por la mañana, es entonces cuando los puestos callejeros invaden las calles y el mercado alcanza su máximo esplendor. El resto de días tan solo se encuentran abiertas las tiendas que sacan algunos productos a la calle.

El mercado está dividido en secciones por tipos de mercancías, y allí se pueden encontrar las mejores antigüedades, pero también ropa vintage, artículos del hogar, artículos electrónicos, joyas, obras de arte, productos de belleza, comida callejera, frutas y verduras… prácticamente todo lo que imagines.

Marché Aux Puces, París

Se trata del más grande mercado de pulgas del mundo en su tipo, y es el más famoso y antiguo de París. Un complejo de casi 3.000 puestos y tiendas ubicadas más allá del barrio de Montmartre. Marché Aux Puces o “Les Puces” (Las pulgas) como es más conocido, donde puedes encontrar piezas únicas, un verdadero paraíso para cazadores de tesoros. Más de 1700 comerciantes, repartidos a través de 14 mercados y calles adyacentes.

El nombre de “mercado de pulgas” viene de finales del XIX, cuando comerciantes dedicados al mercadeo se juntaron en la periferia de París, Saint Ouen, donde no se pagaban impuestos por encontrarse fuera de la muralla. La burguesía de la época, no muy contenta con esto, hizo correr el rumor de que la mercancía que allí se vendía se encontraba plagada de pulgas.

Arte, discos, libros, ropa, antigüedades, muebles, objetos decorativos, joyas… una larga lista de artículos que harán las delicias de los aficionados a los mercados.

Feira da Ladra, Lisboa

Es el mercado más antiguo de Lisboa y actualmente se localiza en el Campo de Santa Clara y sus inmediaciones. Se celebra desde la Edad Media y su nombre viene de que era el lugar donde se vendían los objetos robados. Aunque hay otra versión que dice que su nombre se debe a un insecto conocido como ladro, que podía encontrarse entre las antigüedades.

Funciona todos los martes y sábados, desde primera hora de la mañana hasta después de las 17 en verano y en invierno, según la climatología se reduce su tiempo.

Se pueden conseguir artículos usados o antigüedades, aunque también pueden comprarse artículos nuevos como artesanías y azulejos. Además, es uno de los pocos lugares de la ciudad en los que aún se puede regatear.

Gran Bazar, Estambul

Es uno de los más grandes y antiguos de la ciudad y del mundo. Está situado en un área cubierta de 45.000 metros cuadrados en la que trabajan unas 20.000 personas y recibe entre 300.000 y 500.000 visitantes diarios según la época. Tiene más de 3.600 tiendas distribuidas en 64 calles con 22 puertas de acceso. Se venden más de 12.700 artículos diferentes y entre las actividades más destacadas se encuentran joyería, orfebrería, tiendas de especias y tiendas de alfombras. Esta situado en el centro de la “ciudad vieja”, en la parte europea de Estambul entre Nuruosmaniye, Mercan y Beyazıt.

Los comercios se agrupan por actividad y las calles llevan el nombre del gremio, por ejemplo Kalpakçılar, vendedores de piel; Kuyumcular, joyeros; Aynacılar, vendedores de espejos…, y cuenta además con servicios de correos, enfermería, seguridad y oficinas bancarias, mezquitas, cafés y restaurantes…

Abre todos los días de la semana a las 8:30h de la mañana y cierran a las 19:30h, excepto los domingos que cierran. El regateo es una asignatura obligatoria y es seguro que si la practicas rebajarás el precio.

Daytona Flea & Farmers Market, Florida

Está catalogado como uno de los cinco mejores del país y de los mejores del mundo. Cuenta con más de 1.000 puestos, 600 vendedores y 2,5 millones de visitantes al año. Anticuarios y artesanos venden todo tipo de productos, desde productos locales frescos, joyas personalizadas, obras de arte originales, café gourmet y té, incluso neumáticos de automóviles y equipos de pesca. Está abierto todos los viernes, sábados y domingos de 9 a 5, durante todo el año.

Fue inaugurado en 1981, y ofrece dos restaurantes, nueve puestos de venta, cajeros automáticos, dos centros comerciales con clima controlado, más de tres millas de compras y un sistema de niebla fría para los días calurosos de Florida.

Fiera Antiquaria Arezzo, Italia

Es el más antiguo del país. Nació el 2 de junio (Día de la República) de 1968, de la mano de Ivan Bruschi, inspirado en los famosos mercados al aire libre de Portobello en Londres y el mercado de pulgas en París. El creciente éxito de la Feria lo consolidó como el primer mercado de Italia.

Desde 1968 ininterrumpidamente, cada primer domingo de mes y el sábado anterior, en Piazza Grande y en las calles del centro histórico de la ciudad, la Feria entretiene a sus visitantes con una gran variedad de objetos que constituyen el patrimonio histórico de la ciudad brindando a los fanáticos y empleados en el trabajo el placer de la “trouvaille”, que es el descubrimiento y la búsqueda de la pieza rara o curiosa.

Está considerada como “la más grande y hermosa” de los mercados de antigüedades al aire libre, gracias al contexto histórico y arquitectónico en el que se celebra.

Mercado de Chatuchak, Bangkok

Ubicado en el norte de Bangkok, es el mercado de fin de semana más grande de Tailandia y uno de los más extensos del mundo, con una extensión de 140.000 metros cuadrados, y entre 8.000 y 15.000 puestos. Es visitado diariamente por cerca de 200.000 personas.

Abierto desde 1983, el mercado tiene 27 secciones entre las que se encuentran frutas y verduras frescas, flores y plantas de jardín, antigüedades, juguetes, libros, artesanías, mascotas… aunque también se puede encontrar otro tipo de artículos así como una variada selección de comidas y bebidas. Estas secciones están organizadas en torno a una galería descubierta que rodea el mercado, con centenares de callejones, mientras que en la zona central hay un espacio con una torre que sirve de referencia para los visitantes. El regateo también aquí es una práctica habitual entre compradores y vendedores.

 

Hasta aquí nuestra selección, hay muchos otros, muchísimos, en cada pueblo, en cada ciudad, incluso en cada barrio, algunos los hemos recorrido una y otra vez, reconociendo cada centímetro. Otros nos gustaría explorarlos. Lugares donde se cuenta la historia a través del objeto, la pasada y la futura, auténticos mapas del tesoro donde entre bagatelas se encuentra la joya.

Si conoces alguno de ellos, o cualquier otro, comparte tu experiencia con los viajeros en ruta.

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