PUENTES. EL arte de franquear la topografía

Tienen su origen en la misma historia del hombre, en su necesidad de atravesar arroyos y ríos, de franquear los obstáculos de la naturaleza. Con el tiempo han llegado a convertirse en símbolos del poderío tecnológico de las sociedades.

De tablones o losas primero, de arcos, cuerdas, vigas o tirantes después… Madera, piedra, hierro, hormigón, acero… Casi cualquier material para vadear el paisaje, dominar el horizonte, comerciar, luchar y conquistar, o simplemente hacernos la vida más fácil.

Un puente es una construcción que permite salvar un accidente geográfico como un río, un cañón, un valle, una carretera, un camino, una vía férrea, un cuerpo de agua o cualquier otro obstáculo físico. El diseño varía dependiendo de su función y de la naturaleza del terreno sobre el que se construye.

Aquí veremos una muestra desde los más antiguos hasta la última tecnología.

Puente de Besalú (Girona, España)

Es el puente medieval español que más elementos característicos posee de esta época: planta quebrada, torreones para la defensa y el cobro del pontazgo, bóvedas de distintas luces buscando las rocas del cauce para asegurar la cimentación, tajamares triangulares hasta el tablero formando apartaderos y un arco central ojival con cierto perfil de lomo de asno.

La longitud total del puente es de 135 metros, con un ancho de tablero de 4 metros y una altura de 15 metros hasta la rasante.

Cruza el río Fluviá y la primera noticia que se tiene de la existencia del puente es del año 1075. En 1390, el puente fue de nuevo fortificado y reconstruido. Ya en el siglo XIX, se eliminaron las torres para el paso de maquinaria pesada para la industria local, y en 1917, restituidas según proyecto del arquitecto José Danés i Torras. Durante la Guerra Civil sufrió voladuras. Por ello se tuvo que realizar una reconstrucción en 1965, por parte del arquitecto Pons y Sorolla y a ella se debe el aspecto actual.

Está protegido como Bien Cultural de Interés Nacional.

Puente Bizkaia (Portugalete, España)

También conocido como puente Colgante, los orígenes se remontan a la recta final del siglo XIX, los años de la regencia de María Cristina (1885-1902). El objetivo era unir las dos márgenes de la desembocadura del Nervión, la villa de Portugalete con el barrio de Las Arenas, perteneciente al municipio de Guecho, sin entorpecer la navegación de uno de los puertos fluviales con más tráfico de Europa. El diseño fue obra de Alberto Palacio Elissague, quien participó en la construcción del Palacio de Cristal del Parque del Retiro, en Madrid.

Tiene 61 metros de altura y 160 de longitud. Es un puente colgante con una barquilla transbordadora para el transporte de vehículos y pasajeros. Fue el primero de este tipo construido en el mundo y sirvió de modelo para otros erigidos en Europa, África y América. Se considera como el puente transbordador en servicio más antiguo.

Inaugurado en 1893, fue el resultado de la unión de dos innovaciones tecnológicas: la técnica de puentes colgados de cables, desarrollada a mediados del siglo XIX, y la de grandes vehículos mecánicos accionados con máquinas de vapor.

Declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006, como símbolo identificador de Vizcaya y del País Vasco, es una obra sorprendente que combina perfectamente belleza, estética y funcionalidad con un carácter innovador desde un punto de vista tecnológico. Una maravilla de la ingeniería de su tiempo, un sueño de hierro laminado que se convirtió en símbolo de todo un pueblo.

Puente Romano Lugo (España)

También conocido como puente viejo, es de origen romano, de la primera mitad del siglo I aunque ha sufrido numerosas reconstrucciones durante los siglos XII, XIV y XVIII. Se trata de una estructura hecha a base de piedra y pizarra, a la que se añadieron unas pasarelas metálicas. En sus orígenes llegó a tener casi el doble de anchura que actualmente. Tiene una longitud de 104 metros y fue utilizado en sus orígenes como una de las entradas principales de la ciudad cruzando el Río Miño, uniendo la ciudad con Bracara Augusta (Braga) a través de la Vía XIX. Forma parte del camino primitivo de Santiago. En la última remodelación de 2014 hizo peatonal.

Puente de Piedra (Burdeos, Francia)

Primer puente sobre el río Garona, fue construido por orden de Napoleón I entre 1810 y 1822 por los ingenieros de puentes y caminos Claude Deschamps y su yerno Jean-Baptiste Billaudel. Debieron afrontar numerosos problemas por la fuerte corriente del río en este enclave. Gracias a una técnica de origen británico y conocida como “cloche à plongée” los pilares pudieron ser estabilizados. Con una longitud total de 486 metros de largo, consta de 17 arcos lo que corresponde al número de letras del nombre de Napoleón Bonaparte. Fue el único en la ciudad hasta la construcción del puente de San Juan en 1965. Actualmente permite la conexión de ambas orillas a través del tranvía. Está registrado como monumento histórico desde diciembre de 2002.

Puente Viejo (Albi, Francia)

Cruza las aguas del río Tarn a su paso por la ciudad de Albi, en el departamento de Tarn de la región de Midi-Pyrenées, Francia. Construido en piedra a mediados del siglo XI, de 150 metros de largo, contribuyó al desarrollo urbano y comercial de la ciudad. Testigo de ocho siglos de historia.

Durante la Edad Media contaba con una torre-puerta fortificada, una capilla y un puente levadizo.

Entre los siglos XIV y XVIII existieron casas construidas sobre sus pilares, pero fueron demolidas después de una crecida del río en 1766. En 1820, su calzada fue reparada y ampliada, y el puente fue entonces revestido con ladrillos.

Clasificado como monumento histórico en 1921, en 2010, fue incluido dentro del ámbito protegido de la ciudad episcopal de Albi, declarada Patrimonio de la Humanidad. Se trata de uno de los puentes abiertos a la circulación más antiguos de Francia.

Pont Saint-Bénézet (Avignon, Francia)

Bénezet, coje tu varilla y ve a Aviñón, la capital a la orilla del agua: habla a los habitantes y diles que hay que construir un puente“.

En 1177, un joven pastor, llamado Bénezet baja de las montañas de la Ardèche. Decía haber sido enviado por Dios para construir un puente en Aviñón. Al principio, todos lo tomaron por un loco, pero él había escuchado una voz que venía del cielo dictándole su misión.

Los aviñoneses se burlaron de él, y entonces el prelado lo desaf a cargar una piedra enorme al hombro y luego tirarla en el Ródano. No dudó ni un instante, y bajo la estupefacta mirada de la gente, levantó el bloque de piedra y lo tiró al agua, según se dice, ayudado por Dios y por los ángeles bañados de una luz dorada.

Esta hermosa leyenda de San Bénezet pasó al fervor popular, puesto que la construcción del puente representa un desafío a los elementos. Es quizá la obra más antigua construida en el Ródano entre Lyon y el mar. Actualmente quedan cuatro de los veintidós arcos que tuvo. Sobre uno de ellos hay una pequeña capilla románica, llamada de san Bénézet.

Forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde el año 1995, junto con el Palacio de los Papas, la catedral y Petit Palais, además de las antiguas murallas de la ciudad.

Pont du Gard (Vers-Pont-du-Gard, Francia)

El Pont du Gard es un gigantesco acueducto situado en el sur de Francia construido por el Imperio romano hace dos mil años, en el siglo I d.C., durante cerca de 5 años, un millar de hombres se puso al servicio del sueño de grandeza del Imperio Romano. Esta magnífica obra de ingeniería romana se encuentra en un enclave natural junto al pueblo de Remoulins, en el departamento de Gard (Languedoc-Rousillon). Fue diseñado para llevar el agua a través del valle del Gardon, formando parte de un acueducto de unos 50 km que llevaba el agua desde los nacimientos cercanos a Uzès hasta la ciudad romana de Nemausus (actual Nîmes). Tenía una pendiente de 34 cm/km, descendía sólo 17 metros en todo su trayecto y llevaba 20.000.000 de litros de agua diariamente.

Es el puente más alto construido nunca en la Antigüedad, tiene 49 metros de alto y está levantado en tres niveles o plantas, siendo la más larga de 275 metros de longitud.

Desde 1985 el Pont du Gard está registrado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Puente Vasco da Gama (Lisboa)

El Puente Vasco da Gama es el segundo puente más largo de Europa (tras el puente de 19 kilómetros que une la península ucraniana de Crimea con la Rusia continental a través del estrecho de Kerch). Tiene 12,3 kilómetros de largo de los cuales 10 están sobre las aguas del estuario del Tajo y fue construido con motivo de la Exposición Universal de 1998. La longitud del puente hace que en días nubosos sea imposible ver el otro lado.

Trabajaron en él 3.300 personas durante 18 meses. Recibió su nombre en homenaje a Vasco de Gama, el famoso explorador portugués protagonista de la Era de los Descubrimientos, en el 500 aniversario de su llegada a la India.

Alcanza los 150 metros de altura y está diseñado para soportar el impacto de un seísmo hasta cuatro veces mayor que el que asoló Lisboa en 1755, así como ráfagas de viento de hasta 250 km/h.

Puente 25 de abril (Lisboa)

Con 2.277 metros de longitud, el Puente 25 de Abril ostenta el record de puente colgante más largo de Europa y fue el primer puente de Lisboa. Cuenta con dos alturas, el piso superior para automóviles y el inferior, añadido en 1999, para trenes. A menudo se le compara con el Golden Gate de San Francisco.

Une el barrio de Alcántara -en el oeste de Lisboa- con la ciudad de Almada. Fue inaugurado en 1966 y recibió el nombre de Puente Salazar -que cambió tras la Revolución de los Claveles en 1974 al actual de 25 de Abril-. Hoy día el puente 25 de Abril es considerado uno de los principales símbolos e iconos de la ciudad de Lisboa.

De aspecto imponente, la parte inferior fue recientemente renovada para albergar vías de tren desde el año 1999, que evitó la travesía en barco para viajar al Alentejo o al Algarve.

Viaducto de Millau (Valle del Tarn, Francia)

Con 343 metros lo hacen el más alto del mundo y está considerado como un logro de la ingeniería.

Fue diseñado por el ingeniero de estructuras francés Michel Virlogeux y el arquitecto británico Norman Foster y se construyó en alrededor de 3 años con un costo de 440 millones de dólares.

Se extiende por el valle del río Tarn, enlazando dos mesetas calcáreas, la Causse du Larzac y la Causse Rouge. Fue construido por Eiffage, la misma empresa que construyó la Torre Eiffel.

Se trata de un puente multiatirantado con seis tramos de 342 metros de vano, en el que el tablero está suspendido de uno o varios pilones mediante unos tirantes o cabos gruesos de metal. Levantado en acero y hormigón, el puente resiste impertérrito vientos con velocidades de hasta 210 kilómetros por hora. El trazado respeta los sitios naturales más importantes, paisajes excepcionales situados en el confluente de los valles de la Dourbie y del Tarn.

Su construcción se inició en 2001 y fue inaugurado en diciembre del 2004.

Puente de los Santos (Ribadeo, Lugo)

Recibe este nombre por su cercanía a dos capillas de la villa de Ribadeo, la capilla de San Román en Figueiras y la de San Miguel en Ribadeo, sitas en extremos opuestos de la ría. Es el punto de unión entre Asturias e Galicia. Construido en 1987, se extiende 601 metros sobre la ría de Ribadeo. Reformado en 2008 para acoger el paso de la autovía del Cantábrico, consta de cuatro calzadas y dos aceras.

Con la construcción de este puente se terminaba el cruzar la ría, de una comunidad a otra, en lancha. Se evitaba también dar un rodeo de unos treinta kilómetros para ir de Asturias a Galicia.

Puente Don Luis I (Oporto)

Inaugurado en 1886, este puente de hierro es el más famoso que atraviesa el río Duero a su paso por Oporto. Une la ciudad con Vila Nova de Gaia, fue inaugurado a finales del siglo XIX y es una de las imágenes más emblemáticas de la ciudad. Su construcción se basa en el proyecto del ingeniero alemán Théophile Seyrig, que fue socio del famoso Gustave Eiffel.

Lo más característico del Puente de Don Luis I es su gran arco de hierro, para cuya construcción fueron necesarias miles de toneladas de este material. Cuenta con dos pisos: por el superior, de casi 400 metros de longitud, circula el metro de Oporto y por el inferior, de unos 175 metros, los vehículos. También existen pasarelas para que puedan pasar las personas en los dos pisos.

Puente de Saint-Nazaire (Nantes)

Es un puente atirantado multicable en abanico que se extiende sobre el estuario del Loira y conecta la ciudad de Saint-Nazaire sobre la margen derecha, al norte, con Saint-Brevin-les-Pins, en la margen izquierda, al sur. Fue puesto en servicio en 1975. Con un vano central de 404 metros, la estructura metálica de 720 metros ostentó en el momento de su construcción el récord mundial de vano de un puente atirantado de acero.

La obra consta de dos viaductos de acceso y un puente central. Como curiosidad, este puente es la única cota cuyo origen no es natural cuando se atraviesa en el Tour de Francia (de cuarta categoría).

Puente Georges V (Orleans, Francia)

Denominado Puente Real, luego Puente Nacional y, durante la Primera Guerra Mundial, puente George V, en honor del rey de Inglaterra. Abovedado de mampostería cruza el Loira en Orleans en el departamento de Loiret. Fue construido desde 1751 hasta 1763 según los planes de Jean Hupeau. Está compuesto por nueve arcos de aberturas desiguales que disminuyen ligeramente desde el centro hasta las orillas. La obra fue erigida de acuerdo con la regla de la quinta, luego admitida por todos, y según la cual las pilas debían recibir en espesor, la quinta parte de la apertura de los arcos. Actualmente tiene dos carriles de tránsito para automóviles, dos carriles para tranvías y una acera.

 

Emblemas de ciudades y pueblos, restos de la historia del lugar o banderas de la modernidad y los avances tecnológicos, cada día más sofisticados, obras imposibles de ingeniería, al fin, postales obligadas para todo turista.

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